Aldea Mambullita

Después de haberos presentado a Ludo y a Sofía, es el momento de presentaros el lugar en el que viven estos personajes, ¿no os parece? Se trata de un lugar imaginario, inspirado en tierras del norte de España:

"Aldea Mambullita es el recuerdo de un lugar mágico que fuera antaño, volviendo a resurgir en las últimas dos décadas con la llegada de nuevos habitantes bienvenidos.

Aún hay muchas casas vacías, algunas tuvieron que ser derruidas y en su lugar renacieron casas nuevas, como la que construyó la familia de Ludo, dejando libre su antigua vivienda centenaria, en la que ahora vive una de las últimas familias llegadas: Sofía y su madre.

Existen muchas casas diferentes: algunas muyyyy antiguas redondas, otras más modernas sin curvas; la mayoría con tejados de pizarra y algunas con tejados de tejas, sustituyendo a los peligrosos tejados vegetales que ya provocaron algún terrible incendio; algunas con paredes de piedra y madera y las más nuevas con paredes de adobes; algunas de una sola planta y otras más altas.

Así como hay muchos tipos de casas, hay muchos tipos de personas. 49 personas diferentes exactamente. Solo tres familias quedan autóctonas, las demás son gentes venidas de aquí y de allá, con diferentes costumbres, distintas culturas, diversas formas de vivir. Pero todas tienen algo en común: la voluntad de habitar un sitio mejor. Más tranquilo, más barato, menos ruidoso, más natural, más habitado, más amigable, menos contaminado... Y en su afán de hacer de Aldea Mambullita un lugar mejor, han aprendido a respetarse y cooperar: hay vecin@s que se encargan del huerto comunitario, otr@s se ocupan del mantenimiento de las viviendas, otr@s de la tahona a donde siempre llegan niñ@s al olor de los ricos bollos.

Aldea Mambullita se encuentra casi oculta en un valle entre frondosos robles y castaños, cerca de un arroyo al que los más pequeños habitantes de la aldea van en verano a chapotear y a corretear bordeando los helechos tras ranas y libélulas. Los jóvenes prefieren ir un poco más arriba, donde se esconde una poza con un pequeño salto de agua. A Sofía le encanta ir cuando no hay nadie. Ludo, sin embargo, no es muy amigo de esa poza, le trae un mal recuerdo (os contaremos más adelante esta historia).

Desde la aldea se puede ir fácilmente andando a la mayoría de pequeñas poblaciones de la comarca. El jueves es día de mercadillo en el pueblo de al lado, y Aldea Mambullita se queda vacía, pues casi todos los adultos se marchan, si no a comprar a vender o a encontrarse con vecin@s de poblaciones aledañas, pues allí se dan cita la mayoría. En esos encuentros muchos billetes y monedas no se ven, prefieren intercambiar objetos o servicios, por allí aún existe el trueque.

Mientras los adultos pasan el día en el mercadillo, niñ@s y jóvenes se reúnen en la plaza de la aldea, donde juegan y cuentan historias y leyendas. Ludo es un gran narrador, conoce todas las leyendas del lugar, que se han ido contando en su familia generación tras generación.. Y es que toda aldea tiene sus leyendas, como la del gran oso pardo que ronda por allí cerca, o aquella en torno al palacio solitario que hay en lo más alto, allá en la pradera, al que solo se atreven a acercarse algunas ardillas, zorros o algún conejo aventurado, es esa una importante leyenda la del brujo Pitasú."


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